El Mercado Frutihortícola de Pocito representa mucho más que un espacio de comercialización. Detrás del movimiento diario de productores, comerciantes y clientes, hay alrededor de 80 personas que encuentran allí una fuente de trabajo y una oportunidad para mejorar su calidad de vida.
Por un lado, más de 60 productores cuentan con sus puestos para comercializar sus productos. Por otro, una veintena de trabajadores municipales cumple distintas funciones esenciales para el funcionamiento y el mantenimiento de la feria, desde tareas de limpieza y orden hasta otras labores necesarias para garantizar el desarrollo de la actividad.
Para muchos de estos trabajadores, llegar al Mercado significó recuperar la esperanza después de largos períodos de desempleo, marcados, en algunos casos, por las dificultades para reinsertarse laboralmente debido a la edad.
Este es el caso de Rodolfo Valdez, de 58 años, quien realiza distintas tareas en el predio. Después de cuatro años sin un trabajo fijo y de haber presentado numerosos currículums sin obtener respuestas favorables, hoy encuentra en este empleo una oportunidad que valora profundamente.
“Poder haber conseguido este trabajo significa muchísimo”, expresó Valdez, al recordar el tiempo que pasó buscando una oportunidad laboral. Según contó, a pesar de haber entregado numerosos currículums, muchas veces sentía que su edad se convertía en un obstáculo a la hora de conseguir empleo.
Su experiencia refleja una realidad que atraviesa a muchas personas que, aun teniendo ganas y capacidad para trabajar, encuentran dificultades para acceder al mercado laboral cuando superan cierta edad.
“Somos viejos para trabajar y jóvenes para jubilarnos”, resumió, poniendo en palabras el sentimiento de quienes quedan en una especie de limbo laboral: todavía lejos de la jubilación, pero con menos posibilidades de conseguir un empleo formal.
Un sueldo que hace la diferencia en el hogar
Una situación similar atraviesa Ana Díaz, quien también encontró en el Mercado Frutihortícola una oportunidad laboral después de un período sin trabajo.
Para ella, contar con un ingreso mensual representa mucho más que una remuneración: es una ayuda fundamental para sostener a su familia en un contexto personal difícil.
“Significa un montón para mí poder contar con un sueldo todos los meses, porque es una gran ayuda”, señaló.
Díaz relató que su familia atravesó una situación muy complicada cuando su esposo perdió el trabajo. En ese contexto, él sufrió una trombosis cerebral que le provocó la pérdida de la vista, una situación que cambió profundamente la vida cotidiana del hogar.
Frente a esas dificultades, disponer de un ingreso estable se convirtió en un respaldo indispensable para afrontar los gastos y acompañar a su familia.
Mucho más que un mercado
Los puestos de los productores y las tareas que desarrolla el personal municipal forman parte de una misma dinámica que permite mantener en funcionamiento la feria y, al mismo tiempo, sostener a numerosas familias del departamento.
Así, el Mercado Frutihortícola no solo mueve la producción y el comercio de Pocito: también genera oportunidades, brinda contención económica y demuestra que el trabajo puede convertirse en una herramienta fundamental para recuperar la dignidad y proyectar un futuro con mayor tranquilidad.